Claudia Tacoronte: “El Trompas” dice no recordar el momento del ataque

Había un detalle difícil de ignorar después de la captura de Francisco Javier “N”: según versiones atribuidas al periodista Carlos Jiménez, el señalado habría admitido el robo, pero aseguró no recordar cómo Claudia Tacoronte Aguilera perdió la vida.
Claudia tenía 21 años y había llegado desde España para estudiar en México. Su historia terminó en Cuautla, frente a la Casa de la Cultura, después de salir al exterior del recinto.
De acuerdo con la información proporcionada, Francisco Javier habría reconocido que asaltó a Claudia para conseguir dinero y comprar droga. Sin embargo, habría sostenido que no recuerda el momento en que utilizó el arma blanca que terminó provocando la muerte de la joven.
La versión resulta especialmente relevante porque la Fiscalía de Morelos sostiene que el móvil inicial habría sido el robo del teléfono celular. No se ha confirmado públicamente qué ocurrió exactamente durante los instantes del ataque ni qué elementos sustentan cada parte de esa declaración.
El señalado vivía a pocas calles del lugar donde ocurrió el crimen. Después de los hechos, según la Fiscalía, se habría rapado la cabeza, una modificación de apariencia que el fiscal Fernando Blumenkron consideró posiblemente relacionada con un intento de evadir a las autoridades.
Pero la investigación también encontró antecedentes que colocaron nuevamente el pasado de Francisco Javier bajo la lupa. La Fiscalía confirmó que tenía al menos cinco carpetas previas relacionadas con robo y robo a casa habitación, además de una sentencia que ya había cumplido años atrás en el penal de Cuautla.

Todo esto construye una secuencia que todavía depende de lo que pueda establecerse judicialmente. Una captura puede aclarar quién es el señalado, pero no necesariamente responde por sí sola qué ocurrió minuto a minuto aquella tarde.
Y es precisamente ahí donde permanece el punto más inquietante: mientras Francisco Javier asegura no recordar el instante en que Claudia murió, las autoridades deberán reconstruir mediante evidencias y testimonios qué sucedió realmente después de que la joven salió de la Casa de la Cultura y antes de que su vida terminara, una reconstrucción que podría determinar si su declaración coincide con los elementos reunidos durante la investigación.
Tras su detención, Francisco Javier fue ingresado al Centro Estatal de Reinserción Social Varonil de Cuautla y quedó a disposición de un juez. La Fiscalía de Morelos adelantó que buscará una pena de hasta 70 años de prisión por la imputación de feminicidio.
Para la familia de Claudia, sin embargo, ninguna declaración cambia el hecho esencial: la joven que había viajado a México para estudiar no regresará a España como estaba previsto. Ahora corresponderá al proceso judicial determinar la responsabilidad del detenido y esclarecer aquello que, por el momento, todavía permanece entre versiones y preguntas.



