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Gerardo “N” dice que solo era chofer, pero Fiscalía lo imputa por hom*cid*o

Una licencia de conducir quedó atrás después de aquel recorrido hacia Zona Esmeralda. Para Gerardo “N”, ese detalle sería parte de una historia en la que asegura haber sido solamente el chofer de Diego Sebastián “N”.

Pero la Fiscalía del Estado de México sostiene una versión mucho más grave.

Mientras comienzan las audiencias por el multihomicidio de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, su esposa, su hija y una trabajadora del domicilio, Gerardo enfrenta una imputación por homicidio.

Durante una entrevista con Fórmula Noticias, el periodista Antonio Nieto expuso las dos versiones que ahora chocan dentro de la investigación.

Gerardo habría declarado que Diego era su patrón y que únicamente le pidió acompañarlo para “ir por una lanota”. Según esa versión, desconocía lo que ocurriría dentro del inmueble.

También habría dicho que permaneció afuera y que entregó su licencia únicamente para poder ingresar al estacionamiento del complejo.

El documento, según el relato difundido, quedó posteriormente dentro del lugar y terminó convirtiéndose en uno de los elementos que llamaron la atención de los investigadores.

Hay otro detalle que complica todavía más su versión.

Después de dejar a Diego en su domicilio de la colonia Del Valle, Gerardo habría regresado a su propia casa y estacionado frente a ella el vehículo relacionado con el crimen.

Para Antonio Nieto, ese comportamiento podría ser compatible con alguien que asegura no haber conocido la magnitud de lo ocurrido, aunque la interpretación definitiva corresponde a las autoridades y al proceso judicial.

La declaración de Diego, sin embargo, plantea una versión distinta.

Según lo expuesto por el periodista, Diego habría señalado que pretendía ofrecerle a Gerardo hasta dos millones de pesos para ayudarlo a escapar y guardar silencio.

Esa afirmación es cuestionada por Nieto, quien considera difícil conciliarla con el comportamiento posterior atribuido al chofer.

Pero existe una pregunta todavía más importante: ¿qué sabía realmente Gerardo antes de llegar al inmueble?

La investigación parte de un encuentro relacionado con dinero y bitcoins, mientras otras versiones apuntan a que el conflicto entre Diego y Jonathan podía tener también un componente personal.

Nieto sostuvo que, desde su perspectiva y a partir de testimonios que afirma haber recabado, la relación entre ambos empresarios se habría deteriorado progresivamente.

El retraso de Jonathan aquella tarde también adquirió relevancia.

Diego habría llegado alrededor de las 17:24 horas, mientras Jonathan se encontraba jugando pádel con un amigo y no habría llegado al inmueble sino después de las 19:00 horas.

Para el periodista, esa espera podría reflejar una relación empresarial ya fracturada, aunque por sí sola no demuestra qué ocurrió entre los dos hombres.

Y mientras Gerardo afirma que solo transportó a su patrón sin conocer sus intenciones, la Fiscalía lo está colocando judicialmente dentro de una investigación por homicidio, al mismo tiempo que la defensa tendrá que explicar qué sabía, qué hizo y hasta dónde llegó su participación, porque entre la versión de un chofer que asegura haber ignorado el plan y la acusación que enfrenta existe una distancia que ahora deberá resolverse mediante pruebas y audiencias.

El caso también abrió otro frente.

Durante la conversación se mencionó a Ana “N”, pareja sentimental de Diego, quien habría viajado a España antes de los hechos.

Según la versión difundida, Diego habría declarado que ella conocía parte del plan y que incluso recibiría una porción del supuesto botín, pero ese señalamiento tampoco equivale a una responsabilidad demostrada.

La existencia de una relación sentimental, un supuesto tatuaje compartido y anteriores viajes a España fueron mencionados como elementos que podrían llamar la atención de los investigadores.

Hasta ahora, lo que existe públicamente son versiones enfrentadas, declaraciones atribuidas a los detenidos y una investigación que apenas comienza a avanzar en tribunales.

La audiencia será determinante para conocer qué elementos presenta la Fiscalía y cómo responde la defensa de cada acusado.

Mientras tanto, la pregunta sobre Gerardo permanece abierta: ¿fue realmente un chofer que no sabía lo que iba a suceder o conocía más de lo que ahora reconoce?

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