Vinculan a proceso a Diego Sebastián ‘N’ y Gerardo ‘N’ por el multih***cidio de Jonathan Meléndez

En una misma sala quedaron frente a frente dos mundos separados por una tragedia: los padres de Aleida y los hombres señalados por el crimen.
La escena ocurrió durante una audiencia que se prolongó durante ocho horas y terminó con una decisión que mantiene abierto uno de los casos más delicados de Atizapán de Zaragoza.
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron vinculados a proceso por el multihomicidio en el que murieron Jonathan Meléndez, su familia, Aleida, una joven de 21 años, y una mascota.
La acusación contempla homicidio calificado, interrupción del embarazo con violencia y maltrato de seres sintientes. La jueza concedió cuatro meses de investigación complementaria para profundizar en las pruebas.
La defensa intentó cuestionar un punto central: según sus argumentos, no existían elementos suficientes para establecer con precisión el tiempo, modo y lugar que relacionaran directamente a sus representados con los asesinatos.
La resolución tomó otro camino. La jueza consideró que existen diversos elementos que permitirían acreditar su probable participación, entre ellos testimonios de personas que aseguraron haberlos visto en las inmediaciones del residencial.
También fueron mencionadas fotografías y videos registrados antes y después del homicidio. Incluso un menor de edad habría señalado haber visto a uno de los imputados.

Según las versiones expuestas durante la audiencia, la Fiscalía sostiene que el crimen habría tenido como móvil el robo de una caja fuerte relacionada con millones de dólares en bitcoins.
La investigación señala que, en algún momento, una reunión habría terminado en una discusión y posteriormente en la matanza, aunque todavía quedan aspectos por esclarecer sobre lo ocurrido dentro del inmueble.
Horas después, un amigo de Jonathan reportó que llevaba aproximadamente cuatro horas sin poder comunicarse con él. La llamada provocó la intervención de policías de Atizapán y el inicio de las investigaciones.
Posteriormente fueron detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, a quien las autoridades señalan como la persona que habría trasladado al presunto homicida hasta el lugar y ayudado posteriormente en su escape.
Ahora ambos permanecerán recluidos mientras continúa el proceso. La investigación complementaria deberá incluir peritajes psicológicos, financieros y otros estudios, además de diligencias relacionadas con comunicaciones privadas.

Uno de los puntos más sensibles será la atención al único menor sobreviviente de la masacre. Se prevén evaluaciones psicológicas, mientras la Fiscalía continúa reuniendo elementos para sostener su investigación.
La familia de Aleida también permanece en el centro de esta historia. Sus padres estuvieron en la misma sala que los imputados y, pese a la consternación, expresaron confianza en que el proceso judicial avance.
La defensa de las víctimas planteó además la posibilidad de reclasificar el caso de Aleida como feminicidio. Esa petición no fue aceptada en esta etapa, al considerarse que no estaban acreditados los supuestos relacionados con cuestiones de género.
El próximo horizonte procesal quedó fijado para enero de 2027, cuando se espera conocer nuevos avances después de los cuatro meses de investigación complementaria, aunque el caso podría revelar antes otros elementos todavía bajo análisis.
Y mientras las cámaras registraban rostros, movimientos y declaraciones dentro de los juzgados, detrás de la decisión judicial permanecían interrogantes sobre qué ocurrió exactamente durante aquellas horas dentro del inmueble, qué peso tendrán los testimonios, fotografías y videos, y hasta dónde alcanzarán las futuras periciales para reconstruir una noche que todavía no ha contado todos sus detalles.


