¿De qué mur*ó Jorge Kahwagi? Esto se sabe del fall*cimiento del político y boxeador mexicano

Hay muertes que llegan acompañadas de comunicados, fotografías y explicaciones. La de Jorge Kahwagi Makari apareció de otra manera: primero circularon mensajes en redes y después comenzaron las versiones sobre lo ocurrido.
El 30 de septiembre de 2026, la noticia sorprendió a quienes durante años habían seguido al empresario, exdiputado, exboxeador y participante de televisión. Tenía 58 años y, desde hacía tiempo, permanecía prácticamente alejado de los reflectores.
La primera versión sobre su muerte apareció en televisión. Durante “Sale el Sol”, el periodista Gustavo Adolfo Infante informó que Kahwagi había fallecido presuntamente a causa de un derrame cerebral.
Poco después, Roberto Palazuelos, amigo cercano de Kahwagi desde la adolescencia, confirmó el fallecimiento ante la revista Quién y señaló también ese motivo como causa de muerte. Además, publicó una fotografía junto a él y dedicó un mensaje de despedida a su familia.
Pero había algo que todavía faltaba. No se habían informado públicamente el hospital, el lugar exacto donde ocurrió el fallecimiento ni las circunstancias médicas que llevaron a ese desenlace.
La ausencia de esos datos adquiría mayor relevancia por un antecedente conocido. En 2019, Kahwagi había revelado que sufrió una úlcera gástrica perforada y una infección bacteriana, episodio después del cual sus apariciones públicas comenzaron a ser mucho menos frecuentes.
Su desaparición de la vida pública fue progresiva. Las redes sociales quedaron prácticamente en silencio y aquel personaje que había pasado por los negocios, la política, la televisión y el boxeo dejó de ocupar con frecuencia los titulares.

Ahora, esa distancia vuelve a cobrar otro significado. Kahwagi murió apenas seis meses después de su padre, Jorge Kahwagi Gastine, fallecido el 23 de marzo de 2026, una pérdida que también había provocado mensajes de condolencias.
Manuel Velasco, antiguo compañero suyo en la Cámara de Diputados, también reaccionó públicamente ante la noticia. Palazuelos, por su parte, mencionó a la familia de Kahwagi en su despedida, incluyendo a doña Sonia y a sus hijas Sonia y Laila.
La expresión “derrame cerebral” también necesita una precisión. Puede utilizarse para referirse a diferentes tipos de accidentes cerebrovasculares, pero la información disponible no permite establecer públicamente cuál ocurrió en el caso de Kahwagi.
Tampoco se ha confirmado que sus antiguos problemas de salud estuvieran relacionados con el fallecimiento. Hasta ahora, esa conexión pertenece al terreno de las posibilidades y no de los hechos establecidos.
Y precisamente ahí aparece el vacío que rodea las últimas horas de su vida: se conoce la fecha, la edad y la causa reportada por personas que confirmaron la noticia, pero siguen sin conocerse públicamente el lugar exacto, la atención médica recibida y una explicación familiar detallada sobre lo sucedido.
No hay, con la información disponible, elementos suficientes para afirmar que exista algo irregular detrás de su muerte, pero tampoco están todos los datos necesarios para reconstruir con precisión sus últimas horas, y mientras la versión del derrame cerebral permanece como explicación principal, los detalles que todavía no han sido divulgados mantienen abierta una historia que parecía haber terminado con una sola frase.
Jorge Kahwagi murió después de años lejos de los reflectores. Su trayectoria terminó atravesada por negocios, política, televisión y boxeo, mientras las circunstancias exactas de su último día permanecen, por ahora, parcialmente fuera de escena.


