Aleida Romero, 21 años: la nana que habría protegido al niño de Jonathan Meléndez

Hay momentos en una tragedia que quedan ocultos entre los hechos principales. En el caso ocurrido en Zona Esmeralda, uno de esos momentos está relacionado con una joven de apenas 21 años: Aleida Romero Victorio.
A ella le decían Alexis de cariño. Trabajaba como nana de los hijos de Jonathan Meléndez y, según las versiones difundidas después del ataque, habría permanecido junto a uno de los menores cuando comenzaron los disparos.
Aleida había estudiado enfermería y vivía en San Martín Cuautlalpan, en el municipio de Chalco, Estado de México. Desde allí realizaba un largo recorrido hasta la zona Esmeralda de Atizapán para trabajar con la familia.
El trayecto formaba parte de una rutina que repetía cada semana. Según la información proporcionada sobre el caso, recorría alrededor de 103 kilómetros para llegar a su empleo y regresaba con sus familiares durante los fines de semana.
Llevaba cerca de dos años trabajando con la familia Meléndez. Sus tareas incluían labores del hogar y, especialmente, el cuidado de dos menores: una niña de tres años y un niño de seis.
Quienes la conocían la describían como una joven responsable, alegre y trabajadora. También destacaban el vínculo afectivo que había construido con los niños, una relación que, según sus allegados, iba más allá de sus obligaciones laborales.
La tarde del 1 de septiembre, Diego Sebastián N. habría llegado al penthouse de la familia en el fraccionamiento Gran Beure. Lo ocurrido después terminó con la vida de varias personas y conmocionó a la comunidad.

Entre las víctimas se encontraban Jonathan Meléndez, Ana Paula Barragán, su hija de tres años, Aleida y la mascota de la familia. Sin embargo, los detalles relacionados con el niño de seis años introdujeron una dimensión distinta en la historia.
Según versiones difundidas posteriormente, Aleida estaba con el menor cuando comenzó el ataque. La joven presuntamente le pidió que se escondiera en una habitación y que no saliera, sin importar lo que pudiera escuchar.
El niño habría seguido aquella indicación y permaneció oculto hasta que la situación terminó. Su supervivencia convirtió a Aleida, para muchas personas, en algo más que otra víctima de aquella tarde.
Después, de acuerdo con los relatos conocidos hasta ahora, Aleida habría salido de su escondite para intentar auxiliar a los demás integrantes de la familia, una decisión que terminó costándole la vida.
En medio del caos, mientras el peligro todavía estaba presente y sin saber qué ocurriría después, Aleida habría elegido regresar para intentar ayudar a quienes permanecían dentro de la vivienda.
El menor fue localizado con vida y permanece con su familia. Debido a su edad, según la información difundida, no participaría mediante una declaración formal dentro de la investigación.
Pero todavía existen preguntas alrededor de aquella secuencia. No se ha confirmado públicamente cada detalle de lo sucedido dentro del departamento, por lo que algunas versiones deberán ser corroboradas por las autoridades.

La historia de Aleida comenzó a circular con fuerza en redes sociales. Usuarios, vecinos y personas que conocieron el caso comenzaron a recordarla como la joven que habría protegido al niño durante los momentos más críticos.
En San Martín Cuautlalpan, familiares y vecinos se reunieron el jueves 3 de septiembre para despedirla. Su cuerpo fue trasladado hasta la vivienda familiar, donde sus padres recibieron el féretro.
Como parte de sus tradiciones y creencias, la familia decidió vestirla con un atuendo relacionado con la Virgen de Guadalupe. Para quienes la despidieron, aquel gesto representó también una manera de honrar sus raíces y acompañarla en su último adiós.
Mientras la investigación continúa y dos personas permanecen detenidas por su presunta participación, la familia de Aleida enfrenta una pérdida difícil de dimensionar. Tenía 21 años, trabajaba para sostener su hogar y había dedicado cerca de dos años al cuidado de aquellos niños.
Su nombre quedó unido a una pregunta que todavía espera respuestas completas: ¿qué ocurrió exactamente durante esos minutos dentro del penthouse?
Por ahora, las versiones conocidas presentan a Aleida como una joven que, en circunstancias extremas, habría puesto primero la seguridad del niño que estaba bajo su cuidado.
Y mientras las autoridades reconstruyen lo sucedido, sus familiares y vecinos quieren que su historia no quede relegada por la notoriedad de las demás víctimas.

