¡¡IBAN POR EL MAYITO FLACO!! CAEN 8 ESCOLTAS tras OPERATIVO en CHACALA, DURANGO

La madrugada comenzó con el ruido inconfundible de helicópteros rompiendo el silencio del poblado. En cuestión de minutos, el pequeño punto rural de Chacala se convirtió en el epicentro de un despliegue militar que, según testigos, parecía sacado de una operación de guerra.
Dos helicópteros artillados comenzaron a sobrevolar la zona mientras unidades federales avanzaban por tierra, cerrando accesos y desplegando posiciones tácticas en distintos puntos del poblado. La escena sorprendió a los habitantes, quienes observaron desde sus casas cómo las fuerzas federales tomaban el control de las calles.
Los reportes locales indicaban que no se trataba de un simple patrullaje.
Era un operativo de alto valor.
Durante varios minutos se escucharon detonaciones de arma de fuego que rompieron la calma de la madrugada, mientras los elementos desplegados realizaban recorridos estratégicos entre caminos rurales y zonas cercanas al poblado.
La tensión fue evidente.
Según versiones preliminares, el resultado del operativo habría sido la captura de al menos ocho presuntos integrantes de una célula criminal que operaba en la región. Los detenidos, de acuerdo con información que comenzó a circular entre medios locales, estarían vinculados con la estructura conocida como La Mayiza, específicamente con la facción de los Cabrera.
Una estructura que en los últimos meses ha ganado relevancia dentro del tablero criminal del noroeste mexicano.

Las autoridades también habrían asegurado armamento de alto poder, equipo táctico utilizado para operaciones armadas y un total de nueve vehículos que presuntamente eran utilizados para labores de vigilancia y desplazamiento de la célula.
Pero el dato que más comenzó a circular entre analistas y fuentes extraoficiales fue otro.
El objetivo real podría haber sido mucho mayor.
Porque según diversas versiones, el despliegue no solo buscaba capturar a miembros de bajo nivel, sino localizar a uno de los nombres más sensibles dentro de la estructura criminal ligada a Ismael Zambada García.
Su hijo.
El llamado “Mayito Flaco”, identificado como Ismael Zambada Sicairos, señalado por diversas agencias de inteligencia como uno de los operadores clave dentro de la facción conocida como La Mayiza.
Aunque las autoridades no han confirmado oficialmente que él fuera el objetivo del operativo, el nivel de despliegue militar ha despertado fuertes sospechas.
Y no es para menos.

Porque apenas unos días antes, el sábado 21 de febrero, la Secretaría de Marina ya había ejecutado otra operación de gran escala en el mismo poblado. En aquella ocasión participaron vehículos blindados, cuatro helicópteros artillados y aeronaves tácticas de reconocimiento.
Un despliegue que dejó claro que la zona estaba bajo vigilancia.
Muy estrecha.
La repetición de operativos en tan corto tiempo sugiere que las agencias de seguridad habían detectado movimientos relevantes dentro de la región.
Movimientos que podrían estar relacionados con figuras de alto perfil dentro del crimen organizado.
Mientras tanto, en paralelo a lo ocurrido en Durango, otra movilización militar llamó la atención en el norte del país.
En la ciudad de Guasave, en el estado de Sinaloa, elementos de fuerzas especiales del Ejército Mexicano realizaron un despliegue táctico que incluyó drones de reconocimiento sobrevolando distintas zonas urbanas.
Especialmente en un punto específico.
El fraccionamiento Gran Fundadores.
Ahí, los militares realizaron revisiones aleatorias a vehículos y establecieron un filtro de inspección provisional en una de las vialidades principales, generando expectación entre los habitantes de la zona.
El despliegue incluía además un vehículo blindado tipo Ocelot, acompañado por camionetas tácticas de intercepción rápida equipadas con monturas para armas de alto poder.

Un despliegue que claramente no corresponde a un operativo menor.
Testigos señalaron que durante los patrullajes se habrían registrado algunas persecuciones, aunque hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado oficialmente esos reportes.
Lo que sí es un hecho es que la región de Guasave ha sido señalada en diversas investigaciones como una zona estratégica para operadores ligados al Cártel de Sinaloa.
Entre ellos, figuras como Fausto Isidro Meza Flores, considerado durante años como uno de los objetivos prioritarios tanto para México como para Estados Unidos.
La coincidencia de operativos en distintos puntos del noroeste mexicano ha levantado una pregunta inevitable entre analistas de seguridad.
¿Se trata de acciones aisladas…
o de una ofensiva coordinada?
Porque cuando helicópteros artillados sobrevuelan poblados rurales, cuando drones militares vigilan zonas urbanas y cuando fuerzas especiales aparecen en varios estados al mismo tiempo, rara vez se trata de coincidencias.
A veces es el inicio de algo más grande.
Y otras veces es la señal de que las autoridades están cada vez más cerca de un objetivo que lleva años moviéndose entre sombras.




