Funcionario Del Gobierno Colombiano Cocinó Un Armadillo Y Lo Presumió En Video: Tuvo Que Renunciar Tras La Ola De Indignación

Hay cosas que uno no puede creer que alguien haga… y menos que lo grabe y lo publique. Pero aquí estamos.
El miércoles 14 de octubre empezó a circular en redes sociales un video que encendió a Colombia. En él aparece Yordy Medina Noriega, asesor de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), revolviendo tranquilamente una olla. ¿Qué había adentro? Un “cachicamo”, como le dicen en los Llanos Orientales al armadillo. Y él, muy orgulloso, anunciaba que tenían cachicamo en Bogotá.
El detalle es que el armadillo es un animal silvestre protegido por la ley en Colombia. No es un plato cualquiera, no es una tradición inocente: cazarlo y consumirlo puede constituir un delito ambiental. Y aquí viene lo peor: el que lo hacía no era un ciudadano cualquiera, sino un funcionario de una entidad del Estado.
La reacción fue inmediata. La senadora Andrea Padilla, conocida defensora de los animales, sacó a la luz el caso y se dirigió al presidente Abelardo de la Espriella y a la directora de la ANT para exigir sanciones. Varias congresistas pidieron castigo y radicaron denuncias ante la Fiscalía y la Procuraduría. Organizaciones ambientales también se sumaron.
Resultado: Medina presentó su renuncia y la directora de la entidad la aceptó, dejando claro que nadie está por encima de la ley. Pero el asunto no termina ahí. La Procuraduría ya abrió una indagación disciplinaria en etapa inicial.
Yo entiendo que en algunas regiones hay costumbres muy arraigadas. Pero el mundo cambió, los animales silvestres están cada vez más amenazados, y quien trabaja para el Estado tiene el doble de obligación de dar el ejemplo. Grabarse cocinando una especie protegida y presumirlo es, como mínimo, una falta total de sentido común.
Ojalá este caso sirva para algo bueno: que más gente sepa que los armadillos no son comida, son parte de nuestra naturaleza. Y que los que tienen un cargo público recuerden que el uniforme no es licencia para hacer lo que quieran.


