Claudia Tacoronte: las cámaras apuntan a un presunto atacante en Cuautla

La imagen de un hombre quedó grabada en cámaras antes de que Claudia Tacoronte perdiera la vida. Ahora, esa grabación se ha convertido en una de las piezas que siguen los investigadores.
Claudia tenía 21 años y llevaba apenas un mes en México. Había llegado desde España como estudiante de intercambio de la Universidad de Granada para continuar su formación en Educación Infantil.
La noche del sábado, según las versiones difundidas, acudió a una feria relacionada con la cultura y las plantas medicinales en Cuautla. Fue entonces cuando presuntamente un hombre intentó quitarle su teléfono y la atacó con un arma punzocortante.
Todavía existen puntos que las autoridades deberán precisar. No está completamente claro si Claudia fue atacada cerca de la Casa de la Cultura o si corrió hacia el interior del recinto mientras intentaba escapar.
Después del ataque comenzó otra carrera contra el tiempo. Vecinos y asistentes aseguran que pidieron ayuda mediante grupos de WhatsApp, pero los servicios de emergencia habrían llegado cuando ya no era posible salvarla.
Mientras la investigación avanzaba, las cámaras de seguridad comenzaron a adquirir un papel central. Autoridades aseguran haber identificado a un presunto responsable conocido con el apodo de “El Trompas”.

Las imágenes difundidas muestran, según las versiones recogidas, a un hombre realizando robos en comercios del centro de Cuautla. Una de esas grabaciones correspondería a horas antes del ataque contra Claudia.
Hay un detalle que ha llamado especialmente la atención. La ropa que aparece en esas imágenes sería coincidente con la vestimenta observada en registros relacionados con la noche del crimen, aunque esto por sí solo no demuestra su participación.
También circulan denuncias vecinales que atribuyen a “El Trompas” distintos robos en tiendas, negocios y otros puntos de la región. Sin embargo, esas acusaciones forman parte de versiones difundidas públicamente y deberán ser comprobadas por las autoridades.
La familia de Claudia también ha cuestionado la respuesta recibida desde México. Lara Tacoronte, hermana menor de la joven, afirmó que hasta ese momento la comunicación había estado relacionada principalmente con trámites legales y administrativos.
Ese señalamiento contrasta con la versión oficial citada durante la cobertura. Las autoridades locales aseguraron que habían establecido comunicación con la representación diplomática española y que mantenían contacto con los familiares para brindar apoyo.
La tensión terminó trasladándose a las calles. Cerca de 200 estudiantes, según una de las versiones, y más de 300 de acuerdo con otra cifra mencionada durante la cobertura, marcharon para exigir justicia y mayores garantías de seguridad.
Las protestas llegaron hasta el Palacio de Gobierno de Morelos. Allí fueron retiradas vallas instaladas para la ceremonia del Grito de Independencia y posteriormente se registraron pintas y daños en el edificio.

El caso además se conecta con una preocupación más amplia dentro de la comunidad universitaria. Durante 2026 se han mencionado otros casos de jóvenes vinculadas con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que murieron violentamente.
Otro punto señalado durante la cobertura fue la seguridad tecnológica. El gobierno estatal habría anunciado la instalación de alrededor de 5.000 cámaras de videovigilancia en instituciones educativas, pero se afirmó que hasta ahora solo cerca de 100 estarían instaladas.
Cuautla, además, arrastra antecedentes de violencia y delincuencia organizada. La detención del alcalde Jesús Corona Damián el 20 de mayo, junto con señalamientos contra otros funcionarios, forma parte del contexto de inseguridad mencionado durante la cobertura.
En paralelo, el municipio cuenta con un despliegue de fuerzas de seguridad que, según el reporte, supera los 1.700 elementos. Precisamente por eso, el lugar y las circunstancias del ataque han generado nuevas preguntas entre estudiantes y habitantes.
Y mientras las autoridades aseguran haber identificado al hombre que buscan, las imágenes, los testimonios vecinales, el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia y las circunstancias exactas del ataque siguen formando un rompecabezas cuya pieza decisiva todavía no ha sido presentada públicamente.
La Fiscalía mantiene como una de sus principales líneas un posible intento de robo del teléfono celular, pero será la investigación la que determine si esa hipótesis explica por completo lo sucedido.
Por ahora, el rostro que aparece en las cámaras representa una pista, no una sentencia. La identidad del presunto responsable deberá ser confirmada mediante el proceso correspondiente, mientras la familia de Claudia espera respuestas sobre aquella noche que terminó abruptamente en Cuautla.



