Los 4 millones que habrían sellado el destino de María Camila Potosí: la hipótesis que estremeció a Cali

Hay crímenes que parecen imposibles de comprender incluso cuando las autoridades comienzan a reconstruirlos. Este es uno de esos casos en los que cada respuesta abre una pregunta todavía más inquietante.
La historia de María Camila Potosí Gómez no solo conmocionó a Cali, sino que sacudió a toda Colombia. Una joven de apenas 21 años, con ocho meses de embarazo, desapareció tras salir de su casa convencida de que realizaría una diligencia aparentemente normal.
Durante varios días, su familia conservó una esperanza. No solo buscaban a María Camila, también soñaban con que la pequeña Alaya pudiera sobrevivir a una tragedia que todavía nadie alcanzaba a dimensionar.
Los abuelos de la bebé aparecieron una y otra vez frente a las cámaras. Sus palabras reflejaban una mezcla de angustia y fe, convencidos de que al menos la niña regresaría con vida para convertirse en el último recuerdo de su hija.
Sin embargo, el desenlace fue devastador. Según informó la Fiscalía, tanto María Camila como la bebé fallecieron como consecuencia de un hecho criminal que habría sido planeado con anticipación.
Las primeras investigaciones comenzaron a revelar una secuencia compleja. Cámaras de seguridad, registros telefónicos, entrevistas y diferentes elementos de prueba permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por la joven antes de desaparecer.
De acuerdo con la versión presentada por la Fiscalía, la principal sospechosa sería Yulieth Cecilia Angulo Escobar, conocida como “Juliet”. Las autoridades sostienen que ella habría ganado la confianza de la víctima para convencerla de acompañarla hasta una vivienda ubicada en el suroccidente de Cali.

Según esa hipótesis, el encuentro no habría sido improvisado. Los investigadores afirman que días antes varias personas se habrían reunido para acordar la ejecución del presunto plan criminal, aunque el proceso judicial continúa y será un juez quien determine las responsabilidades correspondientes.
Uno de los elementos que más impacto causó fue la presunta motivación atribuida por la Fiscalía. Según la investigación, Juliet habría querido presentar a la bebé como si fuera hija suya ante su pareja sentimental, una teoría que todavía hace parte del proceso judicial.
Las autoridades también señalaron que, presuntamente, se habría ofrecido un pago cercano a cuatro millones de pesos para ejecutar el crimen. Esa cifra comenzó rápidamente a circular en medios y redes sociales, convirtiéndose en uno de los detalles más comentados del caso.
Conforme avanzaban las diligencias aparecieron nuevos nombres. Cinco personas fueron capturadas y enfrentan imputaciones relacionadas con diferentes delitos, entre ellos desaparición forzada agravada, secuestro agravado y ocultamiento de elementos materiales probatorios, de acuerdo con la información oficial.
Los investigadores sostienen que cada uno habría desempeñado un papel específico. Según esa reconstrucción preliminar, algunos habrían participado en la coordinación, otros en la ejecución material y otros en el transporte del cuerpo y en labores logísticas posteriores.
La Fiscalía afirma que María Camila habría permanecido retenida durante varias horas bajo distintos pretextos. Después, según el informe presentado por los investigadores, ocurrió el ataque que terminó con su vida mediante múltiples heridas con arma cortopunzante.

Posteriormente, las autoridades sostienen que fue realizada una extracción artesanal del bebé, un detalle especialmente doloroso que convirtió este expediente en uno de los más estremecedores registrados recientemente en Colombia.
Y mientras las cámaras reconstruían recorridos, los teléfonos revelaban contactos, los investigadores seguían el rastro de vehículos y la Fiscalía describía un supuesto plan que habría sido preparado durante días, millones de colombianos intentaban comprender cómo un embarazo de ocho meses terminó convertido, según la hipótesis oficial, en el centro de una operación criminal que todavía podría esconder capítulos aún desconocidos.
Otro aspecto que llamó la atención fue la presunta participación de integrantes de una estructura criminal conocida como “Los Santa”. De acuerdo con las autoridades, este grupo tendría presencia en distintos delitos dentro de la ciudad de Cali, aunque las investigaciones continúan para establecer el alcance exacto de esa relación.
Especialistas en seguridad consultados por distintos medios recordaron que Cali registra la presencia de numerosas organizaciones delincuenciales dedicadas a múltiples actividades ilícitas. En ese contexto, algunos analistas consideran que ciertas bandas operan mediante esquemas de contratación criminal para diferentes delitos, aunque cada caso debe probarse individualmente.
Las capturas se realizaron pocos días después de conocerse el crimen. Según la Policía, parte del éxito operativo obedeció al análisis de cámaras de vigilancia, labores de inteligencia y el trabajo coordinado entre distintas instituciones.
También se informó que algunos de los capturados presuntamente adelantaban trámites para abandonar el país. Ese dato fortaleció una de las líneas investigativas, aunque corresponderá al proceso judicial determinar el verdadero significado de esas actuaciones.
Mientras tanto, la familia continúa enfrentando un duelo imposible de dimensionar. En sus declaraciones públicas han insistido en que esperan justicia y que los responsables, si así lo determina la justicia, respondan plenamente por lo ocurrido.
El caso también abrió un profundo debate social sobre la protección de las mujeres gestantes, la violencia basada en género y la capacidad de las organizaciones criminales para participar en delitos cada vez más complejos. Muchos consideran que esta investigación apenas comienza a revelar una parte de una historia mucho más amplia.
Por ahora, varias preguntas permanecen abiertas. Aunque la Fiscalía presentó una hipótesis robusta y existen personas judicializadas, todavía será el desarrollo del proceso penal el que permita establecer qué ocurrió exactamente dentro de aquella vivienda y si todas las piezas del rompecabezas ya fueron descubiertas o aún falta conocer la verdad completa.

